Tras la polémica en Jujuy

Comodoro Rivadavia: quieren cobrarles los insumos médicos a los extranjeros para evitar el “turismo de salud”

 

La iniciativa es impulsada por la directora del Hospital Regional. Afirma que hay casos de pacientes que llegan del exterior a colocarse prótesis que cuestan hasta $ 300 mil porque allí las consiguen gratis.

 

CARLOS GUAJARDO

 

La directora del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, consideró que en esa ciudad de Chubut hay una especie de “turismo de salud” y mencionó varios casos de extranjeros que vienen a realizarse intervenciones quirúrgicas, como la colocación de una prótesis, que cuesta entre 70 mil y 300 mil pesos. Ese costo, lo absorbe el Hospital, ya que ni el paciente ni la embajada se hacen cargo. Ahora, el hospital tiene la idea de comenzar a cobrar los consumos que son de alto costo.

 

La polémica abierta en Jujuy –que escaló en un conflicto entre el gobierno de esa provincia y el de Bolivia- tiene reflejos similares en el hospital Regional de Comodoro Rivadavia. Si bien el marco legal hoy garantiza la atención de la salud a toda persona extranjera que se encuentre en tránsito por el territorio argentino, en el marco de una emergencia, la polémica surge en casos en que personas extranjeras no residentes en la ciudad llegan a la misma para realizarse intervenciones quirúrgicas que insumen grandes gastos, como la colocación de prótesis de rodillas o caderas, con costos que pueden oscilar entre los 70.000 y los 300.000 pesos y deben ser absorbidos por el hospital público.

 

La atención gratuita a extranjeros en tránsito en hospitales públicos ya fue motivo de controversias en marzo del año pasado, cuando el gobierno nacional impulsó una medida similar a la que ahora adopta el gobierno de Gerardo Morales en Jujuy. En Comodoro Rivadavia, la directora del hospital Myriam Monasterolo confirmó a ADNSUR que este tipo de casos continúa dándose en la ciudad, incluso con intervenciones judiciales que ordenaron al hospital a asumir los costos de ciertas intervenciones.

 

La directora del hospital Myriam Monasterolo dijo que “nos pasó la semana pasada, con una hombre extranjero que no tuvo cobertura de atención en su país para colocarse una prótesis, entonces vino transitoriamente para hacerlo en el hospital. Nosotros por ley no podemos negar la cobertura a nadie que esté en tránsito y sufra una emergencia, pero en un caso así consideramos que no es urgente. Le respondimos que no hay problema en hacer la intervención, siempre que el paciente se haga cargo del costo de la prótesis, que es de 250.000 pesos, para el reemplazo de ambas caderas”, explicó la directora. Por eso la idea es comenzar a cobrar los insumos a los extranjeros.

 

“Tal vez no es adecuada la expresión, pero hay una especie de ‘turismo de salud’ –detalló-, nosotros no tenemos problema en dar atención desde el equipo de salud y el quirófano, pero el costo de la prótesis debe ser absorbido por quien puede pagar un viaje y un hotel para llegar hasta aquí”, dijo en una entrevista a ADNSUR.

 

En algunos casos, incluso, se dio en el pasado que hubo cambios de domicilios, en los que se declara la dirección de un familiar o un amigo como lugar de residencia, para lograr la atención. Si bien estadísticamente este tipo de demanda no es alto (en enero hubo 3 requerimientos de extranjeros en tránsito) el costo de determinadas intervenciones lleva al debate sobre si el Estado debe correr con todos los gastos de los costosos insumos que demandan determinadas intervenciones.

 

“No sólo se da con gente de otros países, también puede pasar con residentes de otras provincias, que no tienen la cobertura en su lugar de origen y buscan en otros hospitales públicos, como nos pasó tiempo atrás con una persona de Catamarca”, reseñó.

 

El año pasado hubo intervenciones a pacientes extranjeros en los que incluso hubo intervención judicial: una jueza ordenó, a partir de una demanda de un paciente extranjero, que la directora y el ministro de Salud debían garantizar la intervención requerida, bajo riesgo de responder con sus propios bienes en caso de negativa. Fue por el caso de un joven boliviano, que había sufrido una fractura en sus piernas durante su niñez y que, más de una década después y viviendo desde hace dos años en la ciudad, reclamó que se le colocaran prótesis en sus piernas para corregir aquella dolencia que nunca fue atendida en su país.

 

En todos los casos, el costo de estos insumos es variable, pero de alto impacto. “No tenemos inconveniente en brindar la atención a través del recurso humano, pero al pagar el costo de los elementos, se están usando recursos del hospital, que se generan a través del arancelamiento o del presupuesto, para asumir ese costo”, explica la directora.

 

En otra situación, una joven mujer que llegó a operarse desde Chile requirió la colocación de placas en sus caderas: “como era joven, los traumatólogos recomendaron la prótesis importada”, detalla la directora, para aludir a un costo que puede llegar a los 300.000 pesos.

Chubut. Corresponsalía.

 

Clarín - 12/02/2019

 

Nota original


Boletín Oficial: Ediciones anteriores - ANMAT: Comunicados anteriores


www.inversorsalud.com.ar - info@inversorsalud.com.ar

 

 

https://www.facebook.com/carlos.orozco.9480


 

En formas refractarias

Afirman que la cirugía es una opción efectiva en el 15% de los casos de epilepsia

 

Ofrece tasas de curación de hasta el 80% en pacientes seleccionados que no responden a los fármacos: piden no demorar la derivación.

 

Florencia Cunzolo

 

Los fármacos son la primera opción en el tratamiento de la epilepsia y son eficaces para reducir o eliminar las crisis en 7 de cada 10 personas con la enfermedad, uno de los trastornos neurológicos más comunes. Aproximadamente la mitad de quienes no responden a los medicamentos pueden beneficiarse de la cirugía, procedimiento que en el país realizan equipos altamente especializados en hospitales públicos y centros privados y que ofrece tasas de curación de hasta el 80%.

 

“El paciente responde o no responde a los fármacos. Eso está bien establecido. Tenemos protocolos a seguir. Si no responde y es candidato a cirugía, no hay que demorarlo”, afirma Silvia Kochen, directora de la Unidad Ejecutora de Estudios en Neurociencias y Sistemas Complejos (Enys, dependiente del Conicet, el Hospital El Cruce y la Universidad Arturo Jauretche) y del Centro de Epilepsia que funciona en el Hospital Ramos Mejía, un sitio de referencia y derivación de todo el país, en particular de casos en los que resulta difícil establecer el diagnóstico o que presentan formas refractarias al tratamiento.

 

“Muchas veces vemos pacientes a los que los están siguiendo hace 10 años, que tienen todas las indicaciones clarísimas de cirugía de epilepsia y no los derivan a centros de cirugía y los siguen tratando”, señala Kochen, para quien es importante que los profesionales de la salud, particularmente aquellos que se dedican a ver pacientes con formas refractarias, tomen conciencia de que existe esta opción de tratamiento, que en Argentina empezó a practicarse en los '90.

 

“El 70% de los pacientes con epilepsia anda muy bien con el tratamiento farmacológico. Hay un 30% que no responde y vive muy mal, de ese grupo, más o menos la mitad son candidatos a cirugía de la epilepsia; lo cual hace suponer que entre 150.000 y 200.000 pueden serlo”, estima la neuróloga e investigadora, que fue una de las impulsoras de la Ley de Epilepsia, sancionada en 2001.

 

Una vez que se establece que la persona no responde al tratamiento se la somete a estudios (videoelectroencefalografía y resonancia magnética, entre otros) que permiten identificar el sitio preciso del cerebro en la que se origina la epilepsia. Esa es la condición imprescindible para determinar si el paciente es candidato a cirugía. Si el área en la que comienza la crisis no es una zona elocuente -que compromete funciones motoras o del lenguaje- se la extrae a través del procedimiento quirúrgico.

 

Desde Fleni -uno de los establecimientos privados referente en este tipo de cirugías-destacan que la importante evolución de la neuroimagen en las últimas décadas amplía el número de candidatos al tratamiento, con un porcentaje alto de buenos resultados, que van desde pacientes que pueden abandonar la medicación, hasta quienes con un adecuado tratamiento farmacológico dejan de padecer las crisis convulsivas características de la enfermedad.

 

“En los pacientes que van a cirugía, si la epilepsia se localiza en el lóbulo temporal -que es lo más frecuente-, se cura alrededor del 80%. Es decir, no tienen más crisis. Cuando la zona en la que empieza la epilepsia no está justo en el lóbulo temporal, el porcentaje baja a alrededor de 60-70%”, precisa Kochen.

 

“Los pacientes en el 99,9% de los casos están muy felices con la alternativa. La calidad de vida se ve muy afectada cuando un paciente tiene crisis todos los días”, sostiene la referente que dirige al equipo de 20 profesionales que trabaja en el hospital Ramos Mejía (CABA), donde se realizan entre una y dos cirugías por mes, y en el El Cruce (Florencio Varela) en el que se operan dos pacientes por semana. En ese último establecimiento, incluso, disponen de la tecnología para realizar registros intracerebrales -con la colocación de electrodos- que se utilizan en los casos en los que el diagnóstico requiere estudios de mayor complejidad. Los pacientes pediátricos son atendidos por el equipo del Hospital Garrahan.

 

Está comprobado que una epilepsia mal controlada es más nociva para el paciente que los riesgos potenciales de la operación.

 

La especialista reconoce, no obstante, que tanto desde el sector público como obras sociales y empresas de medicina prepaga se muestran "reticentes" a la hora de cubrir esta práctica, porque hacen hincapié en su costo, especialmente de la instancia de diagnóstico, que requiere del trabajo de un equipo interdisciplinario y especializado conformado por neurocirujanos, neurorradiólogos, psiquiatras, epileptólogos, anestesistas y técnicos altamente preparados para el abordaje de estos casos.

 

Pese a eso, destaca que se trata de una estrategia costo-efectiva. “Cuando se analiza una población que tenía epilepsia refractaria, candidata a cirugía, y que se operó, contra una población que no se operó, los costos bajan muchísimo, porque el paciente que se opera, en un elevadísimo porcentaje se cura, no tiene más crisis. Es gente que se incorpora al mercado laboral, que reduce la cantidad de medicaciones que toma y disminuye la cantidad de ingresos hospitalarios e internaciones, además del obvio impacto en la calidad de vida. La parte diagnóstica es costosa, pero se amortiza con los beneficios que tiene”, concluye.

 

Clarín - 12/02/2019

 

Nota original


Boletín Oficial: Ediciones anteriores - ANMAT: Comunicados anteriores


www.inversorsalud.com.ar - info@inversorsalud.com.ar

 

 

https://www.facebook.com/carlos.orozco.9480


 

Bronca militar por la obra social castrense

 

El titular del Instituto de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA), Pedro Barrios, pidió por nota al ministro de Defensa Oscar Aguad que la entidad no cuente más con personal militar y de seguridad en sus estructuras de gestión. Este empresario cordobés designado allí por Aguad escribió en el párrafo medular: “El desempeño en una Obra Social de las características del IOSFA requiere de competencias específicas que en general no tienen relación con la actividad militar o de seguridad”. El IOSFA es resultado de la fusión de las obras sociales de las tres fuerzas, el IOSE (Ejército), la DIBA (Armada) y la DIOSFA (Fuerza Aérea) un proceso que se inició durante la gestión Kirchner. Hasta ese momento el gerenciamiento y administración en cada fuerza corría por cuenta de personal militar (en actividad y retiro) con participación de representantes de las fuerzas de seguridad, Gendarmería (IOSE)y Prefectura (DIBA), además de personal de los gremios estatales que forman el grueso de los recursos humanos de funcionamiento cotidiano. La unificación trajo la novedad que preocupa: el ingreso de cuadros políticos a los estratos de conducción y management del IOSFA, entidad con una caja que emana de los aportes de sus más de 640.000 afiliados, hoy tercera en el ranking de las obras sociales del país. Enojados por lo que consideran “discriminación”, los militares aducen que los políticos designados en el IOSFA con cada gestión del ministro de turno rara vez tienen expertise en la gestión social de los beneficiarios del sistema. Sospechan de la intención que anima el texto que dirigió Barrios a su padrino Aguad.

 

El párrafo de la discordia revela que Barrios busca unificar el poder bajo su mano: “Por otro lado, hasta el momento, no se ha logrado la implementación de una unificación clara y precisa respecto de los criterios de dependencia funcional y cumplimiento de las instrucciones impartidas por la Presidencia del Directorio del INSTITUTO DE OBRA SOCIAL DE LAS FUERZAS ARMADAS. En función de ello, y en su calidad de autoridad de aplicación del Decreto Nº 637/13, solicito al Señor Ministro de Defensa que adopte las medidas necesarias para dejar de considerar al INSTITUTO DE OBRA SOCIAL DE LAS FUERZAS ARMADAS, como destino militar”.

 

Ambito - 11/02/2019

 

Nota original



Boletín Oficial: Ediciones anteriores - ANMAT: Comunicados anteriores


www.inversorsalud.com.ar - info@inversorsalud.com.ar

 

 

https://www.facebook.com/carlos.orozco.9480